De un «calentón» a un proyecto real: La historia de Scissors
Si os soy sincera, Scissors no nació de un plan de negocios súper estructurado con un equipo y un plan. Nació de una calentada monumental.
Estaba harta. Harta de las aplicaciones de siempre, de sentir que nuestros espacios digitales eran un campo de minas, de los perfiles falsos, de parejas buscando chicas para trío y de esa sensación de que nadie estaba creando una plataforma pensando realmente en nosotras. Así que, en lugar de seguir quejándome, decidí programarla yo misma.
El prototipo: ¿Quién hace una app de citas en R?
Los primeros pasos de Scissors fueron casi un experimento de laboratorio. Empecé a picar el código de prueba usando R (sí, un lenguaje que se usa para estadística y análisis de datos, una locura para una app de citas). Pero necesitaba saber si la idea se sostenía, si podíamos crear un sistema de emparejamiento y verificación que de verdad fuera seguro. Y funcionó.
Esa primera prueba de tanteo nos demostró que había muchísimas mujeres buscando exactamente lo mismo que yo.
De la idea a la autogestión
Ese éxito inicial nos obligó a dar el salto. Dejamos atrás el prototipo en R y desarrollamos una aplicación móvil en condiciones, robusta y nativa. Pero por el camino nos dimos cuenta de algo más grande: una app sola no era suficiente para lo que queríamos lograr.
Hoy, Scissors ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema completo y en un proyecto de asociación:
- La App: El corazón del proyecto, nuestro espacio seguro y verificado.
- La Web: Nuestro punto de encuentro para noticias, comunidad y eventos.
- La Tienda: La pieza clave para nuestra supervivencia.
¿Por qué una tienda? Mantener bases de datos seguras, servidores y herramientas tecnológicas cuesta dinero. En lugar de vender el proyecto a inversores externos que no entienden nuestra comunidad, decidimos apostar por la autogestión. Todo el merchandising que veis en la tienda sirve única y exclusivamente para financiar los servidores y mantener Scissors viva e independiente.
Hemos pasado de ser una rabieta frente al ordenador a un proyecto 100% real, y vosotras, las que estáis en esta fase Beta, sois las pioneras.
Gracias por creer en esta calentada. Bienvenidas a casa.
